SERVICIO PIE DIABÉTICO
- Inspeccionar los pies a diario buscando cualquier lesión o deformidad como rozaduras, cortes, llagas, ampollas, callos o “juanetes”.
- No utilizar hojas de afeitar, callicidas ni productos irritantes. Así como tampoco abrir las ampollas ni cortar las cutículas. Se recomienda acudir al podólogo para tratar este tipo de problemáticas.
- Revisar las uñas. Un aspecto oscuro o laminar pueden indicar una infección.
- Vigilar cambios de temperatura y del color de la piel. Un pie frío o pálido puede indicar mala circulación; mientras que un aumento de la temperatura o el enrojecimiento del pie pueden tener relación con la inflamación del mismo o con una infección.
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